
Es un consorcio de 29 cepas de microorganismos regenerativos del suelo, cuidadosamente seleccionados por su capacidad para estimular el crecimiento vegetal de forma natural. Estos microorganismos no patógenos restauran el equilibrio biológico del suelo, mejorando su fertilidad y vitalidad a través de procesos de biotransformación que fortalecen la estructura y la sanidad del ecosistema agrícola.
Este bioinsumo promueve la solubilización del fósforo y la fijación del nitrógeno atmosférico, generando un efecto bioestimulante que reduce la necesidad de fertilizantes hasta en un 20%. Además, estimula el desarrollo radicular, activa mecanismos de defensa en las plantas y mejora significativamente la productividad del cultivo. Su capacidad para quelatar el ión Fe también previene efectos negativos por su exceso, consolidando su papel como una solución integral para la recuperación y fortalecimiento del suelo.




